Select Page

LOS INVITADOS A LA SECCIÓN ANDAINA

Chano Rodríguez

Chano Rodríguez

 

 

La historia de Sebastián Rodríguez Veloso es una de las más extrañas y polémicas en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. Este nadador gaditano de 55 años, residente en Vigo, ya lleva dos medallas –plata en los 50 y 200 metros libres-, pero también es famoso por haber pertenecido a la banda terrorista GRAPO.

El Chano, como es conocido, lleva ya 15 medallas desde que debutara en unos Juegos Paralímpicos hace ya doce años, en Sydney 2000. Allí consiguió cinco oros.

En 1985 había sido condenado a 84 años de cárcel por pertenencia a banda terrorista y participación en distintos atentados con explosivos, además de ser uno de los autores materiales de la muerte del empresario andaluz Rafael Padura.

Sebastián Rodríguez quedó inhabilitado de cintura para abajo a causa de una huelga de hambre que mantuvo durante 432 días. Después comenzó a nadar en su proceso de rehabilitación y en 1994 recibió la libertad condicional a cambio de pagar las indemnizaciones que tenía pendientes.

Hubo en España una fuerte movilización social pidiendo que Chano fuera desposeído de sus medallas, pero siguió participando. Él nunca ha renegado de su pasado terrorista, hace casi tres décadas: “El pasado no se puede borrar. No tiene sentido golpearme en el pecho y decir que me arrepiento”. Un Real Decreto del Consejo de Ministros de 2007 le libró de cumplir la condena.

Ahora, en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 ha conseguido dos medallas de plata. 

 

Martín De La Puente

Martín De La Puente

 

Martín de la Puente tiene quince años. Va al instituto como hacen la gran mayoría de chavales de su edad pero con un matiz que convierte la historia de Martín en diferente: juega al tenis en silla de ruedas, un deporte que comenzó como una afición y que ha convertido en una pasión y de ahí ha mudado en filosofía de vida. Martín de la Puente es uno de los mejores jugadores de España de una disciplina que pugna día a día por ganar espacio en los medios de comunicación y hacerse un hueco entre los aficionados al tenis.

Hoy por hoy, Martín de la Puente es el mejor tenista de España de tenis en silla de ruedas, una circunstancia que, sin embargo, no le quita el sueño ni se le sube a la cabeza. En todo caso, le sirve como impulso, como acicate, para seguir creciendo día a día, una mejora que viene de la mano del trabajo duro, de echar horas tras las clases en un instituto donde dirime cual va a ser su futuro académico, de sacrificar salidas con los amigos. La vida de De la Puente pasa ahora por una pista de tenis. Es casi su segundo hogar. “Me levanto a las 8h; voy al instituto desde las 9h hasta las 14hy30; como y me voy a entrenar, tanto en pista como preparación física. Saco buenas notas. Se me dan bien los estudios. Tengo claro que los estudios son los primero”.

Martín entrena a las ordenes de Javier Currás y con Artur Fariñas, que está al cargo de la preparación física. Unos entrenos “duros, con mucha intensidad, con la silla, preparación física; golpeo, mejorar el saque. Pasamos muchas horas juntos. Somos casi una familia”. Con ellos, Martín se ha marcado un objetivo muy claro: estar en los Juegos de Río de Janeiro, que se disputarán en 2016, un proyecto en el que tiene puestas muchas ilusiones pero que no oculta que antes hay un 2015  “en el que voy a intentar hacer una gira por Europa, acudiendo a torneos que estén cerca de España, algunos en Francia”.